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10 acciones sencillas para invertir en nuestro planeta

Actualizado: 22 jun

Hoy, 22 de abril, se celebra el Día de la Tierra o, como lo llama hermosamente las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Madre Tierra.


El tema de este 2022 es "Invierte en nuestro planeta".


Me parece una frase que puede llamar la atención de nuestras sociedades modernas, altamente motivadas por la creación de valor monetario, y también en gran medida, desconectadas de la naturaleza como manifestación de vida en formas asombrosas y no solo como fuente inagotable de recursos explotables.


La connotación de "inversión" implica un retorno, ¿verdad? Aporto algo para recibir un tanto superior a cambio. No obstante, cuando se trata del cuidado del "planeta" o del "medio ambiente", podemos sentir que son conceptos lejanos y algo románticos que no tienen relación directa con nuestra vida cotidiana y, por tanto, no vemos claramente cómo invertir nos puede generar algún retorno tangible... ¿te ha pasado?


Pues bien, más que invertir de manera altruista para proteger los elefantes, los bosques o limpiar los océanos (iniciativas que para nada estoy desestimando), creo que es muy importante ser conscientes de que el planeta permanecerá, somos nosotros, como especie, quienes nos extinguiremos si continuamos abusando de los recursos que nos sustentan: la tierra, el agua, el aire. Sin ellos no podemos vivir y, aun cuando nuestros avances tecnológicos han sido impresionantes, aún no reemplazan los complejos procesos naturales que producen los alimentos, el agua y el aire en las cantidades y calidades que necesitamos.


Así que, ¿qué mejor inversión que poner de nuestra parte para recibir a cambio la permanencia de la especie humana en la faz de la Tierra?



Algo de historia sobre el Día de la Tierra


El senador norteamericano, Gaylord Nelson, tuvo la idea de crear el primer Día de la Tierra en 1969, impactado por los impresionantes estragos de un derrame de petróleo en Santa Bárbara, California. Inspirado por los movimientos estudiantiles anti-bélicos de la época (recordemos que transcurría la guerra de Vietnam), promovió jornadas de sensibilización sobre el deterioro medioambiental en los Estados Unidos, que se programaron el martes 22 de abril, un día entre el descanso de primavera (Spring Break) y los exámenes finales, para lograr la mayor cantidad de participación de los estudiantes.


El primer Día de la Tierra oficial se celebró en 1970 y llevó a la creación de la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU y la aprobación de las leyes de Educación Ambiental, de Salud y Seguridad Ocupacional; de Aire Limpio; de Agua Limpia; de Especies en Peligro de Extinción; y de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas.


En 1990, el Día de la Tierra se convirtió en global. Puedes encontrar toda la información relacionada en Earthday.org.


Las problemáticas globales que requieren acciones inmediatas


Earthday promueve campañas, entre otros, en los siguientes frentes, que he querido resaltar para ser conscientes del impacto que estamos generando:


1. Terminación de la contaminación de plástico:

Debido a su extrema durabilidad, muchos de los elementos plásticos que usamos no se reciclan y terminan en los ríos, playas y otras áreas naturales, poniendo en peligro a la fauna, que puede comerlos o enredarse en ellos hasta morir.

Al descomponerse en micropartículas, el plástico puede ser consumido en el agua o en los alimentos, tanto por animales como por seres humanos.


2. Conservación y restauración (de los ecosistemas):

Este frente considera reforestar, reducir la contaminación del aire, el agua y el suelo; así como masificar la agricultura regenerativa.


La creciente degradación del suelo, debido principalmente a la rápida expansión y uso insostenible de las tierras para cultivar y alimentar animales (que actualmente representa más de 1/3 de la tierra del planeta), amenaza la seguridad alimentaria del 20% de la población mundial en los siguientes 30 años.


En este sentido, las Naciones Unidas ha declarado el Decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas, del 2021 al 2030. Encuentra mayor información aquí: https://www.decadeonrestoration.org/es


3. Alimentos y medio ambiente:

El concepto de foodprint (o huella de la comida) mide los impactos ambientales asociados a la siembra, producción, transporte y almacenamiento de nuestra comida; desde los recursos naturales consumidos, hasta la contaminación producida por la emisión de gases de efecto invernadero.


Aquí puedes encontrar mayor información sobre el foodprint y medir tu huella: https://foodprint.org/quiz/



¿Y qué puedo hacer yo en mi vida diaria?


Hay muchas acciones simples que podemos llevar a cabo sin necesidad de convertirnos en activistas.


Solo necesitamos practicar lo que se ha denominado Mindfulness (consciencia y atención plena) y lo que en Yoga llamamos Tapas (austeridad y fuerza de voluntad) para ser conscientes del impacto que tienen en el bienestar de nuestro planeta algunas de las actividades que realizamos diariamente en piloto automático, por costumbre; y para tomar la decisión de esforzarnos en cambiarlas, renunciando en alguna medida a las comodidades y facilidades extremas que están disponibles en un mundo que valora la rapidez e inmediatez por encima de los efectos a largo plazo.


Se dice que "una golondrina no hace verano", sin embargo, estoy convencida de que todos los grandes cambios comienzan en las personas, en mí. Las empresas, las sociedades y los países no cambian, cambiamos las personas.


Si tengo la oportunidad de elegir conscientemente, prefiero contribuir a la solución en lugar de al problema. Nuestro ejemplo, tiene además el poder de mostrar a otros que los cambios son posibles y de transformar los hábitos y costumbres que transmitimos a nuestros hijos para que dejen de cometer los mismos errores que nosotros. Finalmente, si seguimos así, son ellos y sus seres queridos quienes sufrirán mayormente las consecuencias de la degradación